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viernes, 10 de octubre de 2014

Armando Reverón

Fecha y lugar de nacimiento: 10 de mayo de 1889. Caracas, Venezuela.
Fecha y lugar de muerte: 18 de septiembre de 1954. Caracas, Venezuela.


Algunas de sus obras: 

Cocoteros en la playa. Macuto. 1926.


Fiesta en Caraballeda. Óleo sobre lienzo. 1924.


Marina. Óleo sobre linezo. 1927.


Mujer con mantilla. Temple y gouache sobre papel. 1933.


Paisaje. 


Textos del pintor: 

"No podía pintar sino amaneceres. Pin portándolos se me olvidaban siempre las gaviotas.  Debe ser porque el color de su vuelo tiene la luz en otras horas".  

"Vine aquí (a Macuto) a encontrar la sencillez y me encontré con la realidad". 


"El lienzo está en blanco y cada pincelada es un pedazo del alma".

"Cuando yo hablo yo soy Dios, cuando tù hablas, tù eres Dios. Dios está en el color ¿No lo ves?".
 

"Una vez que se empieza hay que seguir haciéndolo. Un cuadro no se termina nunca".

"Cada hora es de un color distinto, y uno siente el paso de una a la otra".



Película "Reverón"

Un estimulante viaje por un periodo corto en la vida de un personaje entrañable para nuestra historia del arte.



Gracias a venezuelaesbonita por la película.


Benito Quinquela Martín


Fecha y lugar de nacimiento: 1 de marzo de 1890. La Boca, Buenos Aires, Argentina.
Fecha y lugar de muerte: 28 de enero de 1977. Buenos Aires, Argentina.



















Algunas de sus obras:


Barca en el riachuelo. Óleo sobre tela. 1930.

Barcos a pleno sol. Óleo. 1960.

Descarga de carbón. Óleo. 1923. 



En pleno sol. Óleo sobre tela. 1931.



Presidente Fragata Sarmiento. 1904



Textos del pintor: 


La Boca es mi taller, mi refugio y mi modelo. Todo lo que hice y todo lo que conseguí es un premio a la fidelidad. En mi vida y en mi arte permanecí siempre fiel a mi gente, a mi puerto y a mi barrio.
La Boca

Yo soy un pintor de barcos. Las mujeres para mí son tan importantes como los barcos. Y éste es el mejor elogio que puede hacerles un pintor del puerto. Yo las admiro tanto como las adoro, pero no me atrevo a pintarlas. 
Elogio

Considero que el barco tiene tres momentos: el nacimiento en el astillero, la vida activa en las aguas y la muerte en el cementerio de barcos. Como los seres humanos los barcos pasan por tres etapas esplendor, reparación y cementerio.

El color no tiene fin. Cada color expresa un momento, una emoción y como yo quiero rendir homenaje a los colores aún después de muerto, pinté yo mismo mi ataúd con los colores argentinos por dentro, y por fuera con los siete del arco iris.


El puerto de La Boca es mi gran tema, el que concuerda más con mi sensibilidad y no saldré de él. Cada artista debe consagrarse a lo suyo: lo esencial no es renovar los temas sino renovarse uno mismo, dentro de los temas crear nuevos mundos sin salir de ellos. Espero haberlo conseguido, porque he puesto mi alma en lograrlo.


Joaquín Torres García

Fecha y lugar de nacimiento: 28 de julio de 1874. Montevideo, Uruguay.
Fecha y lugar de muerte: 8 de agosto de 1949. Montevideo Uruguay. 



Ciudades donde vivió Torres García

Algunas de sus obras:

América fría. Óleo sobre cartón. 1943.


Composición simétrica universal. Óleo sobre tela. 1931.

América Invertida. Tinta sobre papel. 1946.



Constructivo con campana. Óleo sobre tela. 1932.



La coru. Visión de un forastero.

Textos del pintor: 

Texto extractado de Estructura, 1940
La pintura es un arte abstracto; pero esto hay que explicarlo.
Comúnmente llámese abstracto a todo lo que es de orden mental: las ideas los conceptos. Y llámese concreto, a lo que es real, objeto tangible o acto.
De manera que todo lo que se refiere a lo intelectual, o mental, decimos que es abstracto y todo aquello que es real, o sea, que ocupa un sitio en el espacio, o llena una parte del tiempo, decimos que es concreto.
Decimos que (la pintura) es abstracta, porque en vez de imitar la realidad, procede con elementos plásticos absolutos. Porque, la realidad, entonces, solo nos sirve de pretexto para establecer, encima del lienzo una verdadera orquestación de tonos o valores, a fin de llegar a una poesía y a una musicalidad de la pintura, que entonces, para nosotros, constituye su verdadero fondo. Es decir, que la razón de ser de la pintura, es para el pintor, pintar y no imitar.
Los elementos plásticos, tonos, colores y formas absolutas, se representan a sí mismos, sin hacer referencia a nada, o muy en segundo término; y por este motivo son bien concretos.
La pintura, pues, es abstracta en cuanto es arte que se gesta en el espíritu, sin querer copiar o imitar; y es concreta, en cuanto los elementos que ponemos sobre la tela, que son absolutos; como un plano de rojo o de negro, un ángulo o una forma, que tienen un valor en sí.
Joaquín Torres García.
1940

SECCIÓN ÁUREA

Textos extractados de Universalismo Constructivo y Estructura
Al trazar nuestros diseños, no hemos tenido en cuenta la dimensión de los objetos tal como están relacionados en la realidad (aquí pueden ser de igual tamaño una botella y un hombre), porque esta dimensión relativa (real) no nos interesa. Nos interesa o puede interesarnos si la dimensión marca jerarquía; es decir, si tiene significado; pero sobre todo, la dimensión nos interesa como proporción. De ahí que conviene que el dibujo sea planista (geometral) a fin de que todo pueda medirse y así establecer relaciones armónicas.
No nos importa la deformación, porque ya hemos cortado con el orden normal para ponernos en un orden estético. El artista opera con formas y no con cosas, porque lo que él está haciendo es un ordenamiento plástico, y no la reproducción de un aspecto natural.
Nuestro sistema de proporciones se basa en la llamada sección áurea (el segmento dividido en media y extrema razón) y que, en números es esto, y para que lo entienda: a/b = b/( a+b)
Dicho de otra manera más simple, se reduce a esto: A es a B, como B es a C. Numéricamente, la proporción es: 0,618 = 1/(1+0,618)
La manera práctica de encontrar tal proporción (aparte de la matemática) se reduce a trazar un pentágono y luego con él, la estrella de cinco puntas cuyas intersecciones nos darán la sección áurea. Pues bien: hallada la proporción, no tenemos más que fabricarnos un compás basado en ella, y que será éste:
No moverse de esta regla, sea para lo que sea. Más adelante volveremos sobre este tema. Después, es importante establecer el equilibrio en el cuadro. Conviene situar los puntos armónicos como en un sistema de contrapunto. Me explicaré: crear un desequilibrio para luego restablecerlo. Así obtendremos un funcionalismo en los planos del cuadro o en los volúmenes de la escultura y arquitectura. Hay que partir, pues, de lo asimétrico. Ahora se comprenderá lo importante que es el plan ortogonal para el ordenamiento de una obra. Joaquín Torres García. 1934,1940